• Las familias Solórzano y Morera

    La familia Solórzano Morera tiene un arraigo importante en la comunidad de Concepción. Muy probable, los Solórzano y Morera emigraron de Palmares como ha sido el caso con otras familias de la zona de San Ramón a finales del siglo XIX. El matrimonio entre Neftalí (Talo) Solórzano y la recién fallecida Elba Morera produjo un número importante de retoños que han sido parte fundamental del desarrollo del distrito y principalmente de Chaparral.

    La fotografía de abajo (colaboración de Hilda Morera), tomada apróximadamente en el año 1945, nos muestra una imagen de los finados Neftalí y Elba en el día del matrimonio del hermano de Elba, Juan, con la señora Bienvenida Valverde. Además podemos reconocer a más parientes de Elba y Neftalí así como algunos de los retoños entre ellos Edgar, Felo, y Lili.

    Adultos de izquierda a derecha: Neftalí Solórzano, Juan Morera, Elba Morera, Virgida Morera (esposa de Lili Rodríguez), Badina Morera, Adelina Granados (madre de Juan Morera), Bienvenida Valverde (rostro manchado), Delfin Morera y Amalia Morera.

    Niños de izquierda a derecha: Edgar Solórzano, Felo Solórzano, y Lili Solórzano.

    El señor Gilberth Rodríguez Castillo (conocido como Gil) y vecino de Concepción preparó el árbol genealógico mostrado a continuación que muestra la ascendencia de Edgar, Lili y Felo Solórzano Morera.

    Árbol genealógico de la Familia Solórzano Morera. Colaboración de Gilberth Rodríguez Castillo.

     

  • El puesto de Salud de Concepción

    Como decía alguien por ahí, aquel que no ha sido chuseado en una nalga por Felicia, ¡No es de Concepción! Ese viejo edificio asentado en lo más profundo de la calle, como si alguien hubiera hecho un hueco, es uno de los testigos más importantes de lo que hoy es Concepción. Cientos de madres embarazadas han pasado por ahí a recibir control prenatal, así que muchos de nosotros ya íbamos al puesto mucho antes de nacer.

    Edificio del puesto de Salud de Concepción. Antes de 1973 parte del edificio se usaba como cárcel.

    Antes de 1973 las diligencias médicas había que ir a hacerlas a San Ramón en la Unidad Sanitaria que estaba ubicada donde hoy está el Colegio Julio Acosta García. En el lugar que se encuentra hoy el puesto de salud de Concepción, existía entonces un edificio tenebroso que se usaba como cárcel para aquellos que se les iba la mano con los tragos los sábados por la tarde y se dedican a armar peleas. Una especie de encierro temporal mientras se recuperaban de los efectos del aguardiente. Parecer ser que esta cárcel estuvo ahí desde 1950 hasta principios de la década de 1970. La razón de que el edificio del puesto de Salud esté hundido en la calle es debido al relleno que se tuvo que hacer a finales de la década de 1970 cuando se remozó la cuesta que va del puesto de Salud a la Iglesia de Concepción.

    Chela Fallas, última partera de Concepción (1918-2008)

    La historia médica de Concepción se remonta a los tiempos en que los partos eran atendidos por la partera del barrio. La última persona que cumplió esa función fue la finada Gracielina (Chela) Fallas. En 1973 se crea el puesto de salud gracias a la gestión del Dr. Ortiz cuya visión se extendió a todo San Ramón y a todo Costa Rica. El terreno para la construcción del actual puesto de salud fue donado por el finado Gelo Varela y la primera enfermera que se tuvo fue Teresa Araya quién viajaba junto con el doctor a cargo desde San Ramón. La segunda enfermera fue la señora Carmen del Valle, vecina de San Pedro de Montes de Oca. Doña Carmen vivía en la casa de Moncho Jara durante el tiempo que trabajó como enfermera.

    Durante el año que se inauguró el puesto de Salud de Concepción (1973), hubo una epidemia de hepatitis que afecto a la mayoría de la población del distrito. La epidemia se originó por contaminación fecal según los estudios del Dr. Rapso. Parece ser que las aguas negras de las letrinas se filtraron a las nacientes, ocasionando una verdadera emergencia. En 1977 se introducen las Semanas Educativas, coordinadas por Raúl Delgado, donde se daban charlas en los puestos de salud sobre nutrición, higiene, y ginecología. A partir de 1979 empieza la labor de enfermera la señora Felicia Jara, puesto que hasta el día de hoy cumple con gran entusiasmo.

    Gracias a los esfuerzos de la comunidad, se compró en el año 2002 un terreno de 1000 m2 a 25 metros al sur de la intersección de la calle Central con la calle Chaparral, con el objetivo de construir el nuevo puesto de salud o EBAIS. Una gestión de la política Sonia Rodríguez logro conseguir fondos por 150 millones de colones para empezar la construcción que se espera esté iniciando en el año 2012. Además de las necesidades de infraestructura, el puesto ha crecido y hoy cuenta con más personal que se encarga de hacer labores de secretariado, control de registros médicos y además de visitar a las familias del distrito

  • Reiner Méndez, el sobador

    Así lo encontré. Acostado en el sillón del corredor de su humilde vivienda. Eran las 9 y media de la mañana de un Martes de Marzo. Un día caluroso…esos donde la bulla de las chicharras se mezcla con el bochorno de la mañana, ingredientes perfectos para tomarse una siesta a media mañana.

    Sentado en la banca del corredor, Reiner repasa las alegrías y tristezas de vida.

    Apenas sintió que alguien lo estaba viendo, sus ojos se empezaron a abrir muy lentamente. Desde los adentros de la casa, el grito desgarrador de un carajillo lo terminó de despertar. Méndez, Méndez, lo busca un señor! De un brinco Reiner se puso de pie y viéndome a los ojos me preguntó, ¿Qué se le ofrece? Le dije que si sabía quién era yo. El me miró de nuevo, ahora más pausado y como excavando en su memoria. Se rascó la cabeza sin quitarse el sombrero y me dijo, pues no sé, pero se me parece conocido. Yo le dije que había venido a conversar con él sobre su oficio, el de sobador. El contento me dice claro que sí y que ya él estaba acostumbrado a esas cosas y con media sonrisa en la boca me cuenta que un día la gente de Informe 11 había andado por ahí también en lo mismo.

    Reiner es hijo de Eloi Méndez y Bienvenida Carvajal y nació el 3 de Marzo de 1944. Se crió en la famosa cuesta de la Venada, aquel tramo de carretera que parece olvidado por el tiempo y la comunidad. El camino asfaltado pasó de largo, aunque si la cañería lo cruza de arriba a abajo. Sus recuerdos de infancia están llenos de momentos amargos y dulces. La memoria de su madre Bienvenida le trae recuerdos dulces de su niñez y juventud. Jugó mucho fútbol como arquero, pero la mayoría con equipos de San Juan, Alto Villegas y Volio ya que en Concepción no le dieron mucha pelota. Esos tiempos de futbolista los atesora en su corazón y de verás se siente en su verbo que le gustaba practicar el fútbol. Tanto así que orgulloso me muestra las cicatrices de quebraduras que tuvo en sus dos  clavículas. Se le vienen a la memoria también las tardes de los Sábados donde se le pasaban los tragos y muchas veces terminaba enfrascado en rudas peleas. Tanto así que una de esas brutales riñas le dejó 11 cicatrices que le marcaron su vida para siempre.

    Su sentido aventurero lo sacó de Concepción a muy corta edad. Se fue a vivir allá por los años 1960´s a la zona de Río Frío, Sarapiquí donde trabajó 7 años en Finca 10, en la bananera. Del trabajo en la bananera le quedan duros recuerdos que sólo parecen amargarle la conversación. Hace poco el famoso juicio por contaminación con agroquímicos  contra las bananeras terminó y le tocaron 7 millones de colones de los cuáles sólo le llegaron 1.3 millones porque el resto se los dejó el abogado. Esos mismos agroquímicos quizás fueron los que no le permitieron procrear con su difunta esposa Mireya Solórzano.

    Estando en las bananeras conoció e hizo amistad con mucha genta, incluidos indígenas de Talamanca que lo enseñaron a sobar, arte que hoy día lo hace uno de las personajes más famosos de Concepción y San Ramón. Reiner dice que soba desde el año 1973 y estima que le ha ayudado a más de 5000 personas. Aunque son tantas las caras y lesiones que han pasado por sus ojos y sus manos, Reiner recuerda que uno de los casos más complicados de sobar fue el de Isidoro Solís de Laguna de Zarcero. Este señor vino varias veces en silla de ruedas por problemas con el nervio ciático hasta que finalmente Reiner lo pudo ayudar. Otro caso especial fue Alejandro Morales a quién lo embistió una vaca y le lesionó un pie y una mano. Por sus manos han pasado ricos, pobres, engreídos, humildes, extranjeros, políticos, religiosos, niños, viejos, viejas, creyentes, y no creyentes. Los movimientos empíricos de sus manos y la fe de sus pacientes se han convertido en milagros, de eso no hay duda.

    Reiner nunca fue rico ni nunca lo será, eso dice él. Ahora sobre sus espaldas hay una familia que vive en su casa. Él no tiene muy claro porque ellos están ahí pero parece ser que es el subproducto de una relación amorosa que tuvo recientemente. A estas alturas de la su vida, a él le viene bien la compañía, así que las almas de más en la casa no está tan mal. Mientras tanto él seguirá soñando con viajar, pasarla bien, y en el camino ayudarle a aquel lesionado que lo viene a buscar para que le alivie el dolor.

  • Nuevo acueducto de Concepción pronto a inaugurarse

    Ya está muy próxima la inauguración del nuevo acueducto de Concepción. Los fondos provienen del gobierno Alemán y se estiman en 700 millones de colones. Dado el aumento en la población y el estado precario del anterior acueducto, esta mejora era necesaria para garantizar la entrega de agua potable a los más de 2200 pobladores del distrito por los próximos 20 años.

    Tanques de captación en la cuesta de la Venada

    El anterior acueducto se había construido en 1986. La Junta de Desarrollo pagó el costo de los materiales y la excavación de la zanja para enterrar los tubos. La comunidad costeó el entierro de los tubos, cada familia debía colaborar con 4 a 5 jornales. La tubería fue de plástico.

    El acueducto de 1986 sustituyó al primer acueducto que tuvo Concepción, el cuál fue instalado durante la administración Francisco J. Orlich (1962-1966) por la Municipalidad de San Ramón (Jiménez 2012). El centro de operaciones de la instalación de este acueducto fue la casa de Albino Araya. Se usaron bueyes para traer los pesados tubos de metal. El fontanero fue un empleado de la Municipalidad. Cuando el acueducto pasó a manos de la Junta de Desarrollo a mediados de la década de 1970, fue nombrado Benedicto (Berin) Jiménez como el primer fontanero, luego le siguió Ulises Granados, Guillermo Zuñiga, y finalmente Eliomar Zuñiga.

    Antes del primero acueducto instalado en la administración Orlich, lo que existía era una paja de agua. El señor que atendía la paja fue Bolívar Sánchez Méndez. El se encargaba de darle mantenimiento a la paja, especialmente cuando llovía. Después de instalado el primer acueducto en la administración Orlich, Bolívar tuvo a cargo el mantenimiento de las nacientes de agua (Jiménez 2012).

    Trabajos de finalización de instalación del acueducto en el cruce de Calle Afuera

    Actualmente la administración del acueducto la tiene la comunidad a través de la Asociación Administradora de Acueductos Comunales (ASADA) y laboran dos empleados fijos, el fontanero y la secretaria. Además tienen un vehículo para atender a los clientes cuando hay fugas o nuevas instalaciones que hacer. La oficina de la ASADA de Concepción está localizada contiguo al salón comunal.

    Referencias

    •  Jiménez, J. 2012. Entrevista a presidente de Junta de Desarrollo Comunal de Concepción de San Ramón.
  • Donación de 600,000 colones a Escuela Manuel Quesada Bastos

    En Octubre 2011 la Asociación Club de Mujeres de Costa Rica (ACMCR) anunció una donación de 600,000 colones para la Escuela Manuel Quesada Bastos la cual debe ser utilizada para compra de libros, materiales didácticos, juegos y estantes para acomodar libros.

    Según se indica en la página web de la asociación, la Escuela no cuenta con libros ni materiales didácticos y son los maestros los que tienen que aportar muchos de los materiales necesarios para dar clases. Incluso algunos de los libros son de principios de la década de 1980. También se indica que la donación ayudará al aprendizaje de inglés ya que se hará una esquina o sitio especial llamadao “Reading Corner” donde los más de 150 niños podrán tener accesso a libros especiales para la aprendizaje del inglés.

    Aunque no se indica cuando se hará la donación, se espera que sea en el 2012. En esta liga se puede leer el anuncio hecho por ACMCR.  Para más información sobre las objectivos y actividades de la Asociación Club Mujeres de Cota Rica, ir la página ACMCR.